Carlos Zegarra Presser
El judo forma personas, y formar personas es construir un país mejor.
Aprendí en el tatami una forma de ver la vida: el esfuerzo de cada día construye lo que perdura, y nadie llega solo. Por eso dedico mi trabajo a abrir oportunidades en cada región, a fortalecer las instituciones y a formar a las generaciones que vienen. Creo en el mérito, en la disciplina y en el servicio, y creo que el mejor legado es una cancha pareja para todos.
“El judo peruano dejó de ser promesa; hoy es proceso.”
“La oportunidad es más importante que un cargo.”
“El judo nos une, la confianza nos guía y juntos construimos el futuro.”
Trayectoria en cifras
Todo empezó en el tatami.
Representé al Perú en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, en la categoría de peso pesado. En Río 2007 conquisté el bronce, el primer podio de judo para el Perú en unos Juegos Panamericanos. A ello sumé el oro de la Copa del Mundo de Apia 2010 y doce títulos nacionales. Me medí con los mejores del planeta, entre ellos el legendario Kosei Inoue.
Hoy porto el 7.º Dan, el cinturón rojo y blanco de los grados más altos del judo. Para mí es, sobre todo, una responsabilidad: cada grado pide enseñar más de lo que se compite, cuidar a quienes vienen detrás y dar el ejemplo dentro y fuera del tatami. El judo me dejó una disciplina que llevo a la vida entera, el respeto, el esfuerzo y las ganas de levantarse una vez más de las que se cae. Porto este cinturón para transmitir esos valores, con la certeza de que el camino continúa y siempre queda un grado más por alcanzar.

De competidor a constructor.
Presidí la Federación Deportiva Peruana de Judo entre 2013 y 2020, y desde 2021 presido la Confederación Panamericana de Judo. Por ese cargo soy Vicepresidente de la Federación Internacional de Judo. En 2025, la confederación me reeligió por unanimidad para el periodo 2025 a 2029, un mandato que asumo como un compromiso compartido con las 36 naciones que la integran.
Soy el primer peruano en presidir la Confederación Panamericana de Judo. En 2026, la Unión Europea de Judo me distinguió como Héroe del Año, un reconocimiento que celebro como fruto del esfuerzo de todos los que hacen crecer este deporte.

Los hitos.
Un liderazgo que cruza fronteras.
Presido el judo de las Américas, 36 naciones unidas por un mismo proyecto, y como Vicepresidente de la Federación Internacional de Judo me siento a la mesa donde se decide el futuro del deporte mundial. He llevado al Perú a organizar campeonatos del mundo y he tendido puentes con autoridades de varios continentes. En cada una de esas mesas, represento al Perú.
También al servicio del Estado.
Mi vocación de servir también me llevó a la gestión pública. Fui Director Ejecutivo del Proyecto Especial Legado, el organismo del Estado peruano que construye y cuida la infraestructura de los Juegos Panamericanos, la que queda para el país.
Antes serví en el Instituto Peruano del Deporte y en el Ministerio de Educación, en el alto rendimiento, la educación física y el deporte escolar. Aprendí que las instituciones fuertes son las que convierten el talento en posibilidades reales, en cada aula y en cada región.

El mismo punto de partida para cada peruano.
Aprendí en el deporte que una sola oportunidad puede cambiar una vida entera. Mi sueño es que ese punto de partida sea el mismo para cada peruano, del norte al sur, en el campo y en la ciudad: que cada niña y cada niño lleguen tan lejos como su esfuerzo los lleve. El judo es mi herramienta y mi escuela de vida, tal como lo enseñó Jigoro Kano: disciplina, respeto y trabajo, los valores que forman a las personas y, con ellas, a un país entero. En eso pongo mi vida, dentro y fuera del tatami.
Conversemos.
Para invitaciones, prensa y cooperación institucional. Las puertas del judo están siempre abiertas.